jueves, 1 de marzo de 2012

Una posibilidad de Viajar en el tiempo: Johann Sebastián Bach y George Frederic Händel (reversión en 2021)

Una posibilidad de Viajar en el tiempo

 

Una de las injusticias más grande de la historia de la humanidad, y sin ningún reparo podemos adjudicarle inmediatamente la culpa a Dios, justamente debido al carácter devoto y servidor de los protagonistas[1]; es el fallido encuentro entre los dos compositores del periodo barroco: Johann Sebastián Bach y George Friedrich Händel.

Ambos nacieron el mismo año[2] y se convirtieron sin ninguna duda en parte del canon indiscutible de la Música Clásica Universal. Pero también en su momento, gozaban de gran popularidad contemporánea. Hecho que hizo que tuvieran conocimiento uno del otro y un profundo deseo de conocerse personalmente.

 

Paremos acá: 

¿Se imaginan lo que hubiese sucedido en ese encuentro?

¿Nos damos una idea de las consecuencias que pudiese haber tenido esa reunión?

Dos de los compositores más grandes de la humanidad (casi en el comienzo de la música occidental podríamos aventurar) juntos en una misma habitación. El producto de esa reunión, hubiese sido tan fructífero que seguramente la historia tal como la conocemos no sería la misma.

 

Bach tenía una gran estima por George Friedrich, y a menudo deseó conocerlo personalmente. Y como Händel fue también un gran intérprete al órgano y al clave, muchos de los melómanos de Leipzig y sus alrededores desearon tener la oportunidad de escuchar tocar a los dos monstruos frente a frente.

 

 

Primer Intento

Händel abandonó Londres en tres ocasiones con destino a Halle, su ciudad natal.

En su primera visita -acaecida muy probablemente en 1719- , Johann Sebastián se hallaba aún en Cöten, ciudad situada no muy lejos de Halle. El de Eisenach fue inmediatamente informado de la inminente llegada de Händel y decidió viajar a su encuentro. La mala suerte hizo que llegara a esa ciudad el mismo día en el que Händel partía hacia Londres.

 

Segundo Intento

Con el tiempo, el creador del afamado coro Aleluya planificó un nuevo viaje a su ciudad natal, fue entre 1730 y 1740. En esta ocasión el Quinto Evangelista estaba enfermo en Leipzig. A toda prisa envió a Wilhelm Friedemann, el mayor de sus hijos, llevando consigo una misiva en la que muy cordialmente invitaba a su colega para recibirle en su casa. Lamentándolo muchísimo, Händel comunicó que le era del todo punto imposible desplazarse a Leipzig.

 

Tercer intento

La última visita de Händel a Halle se celebró entre 1752 y 1753, cuando el creador de los conciertos de Brandeburgo había fallecido.

 

 

A veces una idea nace de una lectura, de una melodía, de una charla, de un momento único que inspira[3]. Imaginarse que del encuentro de estos dos grandes hubiesen surgido grandes ideas no es una “idea” descabellada. Que juntos hubiesen concebido una obra, una pieza musical o conceptos nuevos de como debían tratan a la música, no es fantasear. Y una melodía compuesta por estos dos tipos ¿Cuántas pasiones despertarían durante siglos?

De poder viajar al pasado, me encargaría de propiciar este encuentro entre estos dos viejos simpáticos; con la esperanza que, en algún otro universo paralelo, ya se hayan encontrado y tipos como yo 400 años después disfruten de los frutos de esa charla.

Mientras para este universo: una lástima.

 

 

 

Nota:

Recomendar algo de cada uno de estos compositores es imposible. Cualquier pieza al azar alcanza para sentir su grandeza.



[1] No le costaba nada.

[2] 1685, en febrero Händel, en marzo Bach.

[3] Recomiendo “La Dama Del Agua” de Night Shyamalan, qué trata esta idea de manera fenomenal

No hay comentarios:

Publicar un comentario