jueves, 31 de enero de 2013

El Capricho del Guerrero Estúpido





El Apocalipsis comenzó nueve de la noche hora local, la luna brillante en cuarto menguante iluminaba las calles y rincones oscuros de la noche. Yo contemplaba un mar de antaño cuando la visión me sacudió en mi alma con ese particular comienzo.
El guerrero supo que jamás podría volver, incluso de volver no sería lo mismo, pero sonrió, nadie lo vio sonreír. Tomó la empuñadora de su espada la desenvainó y avanzó por las calles matando demonios y vísperas pasadas. No había profecía, no había lógica, ni siquiera un destino que algún dios menor o un duende de la selva haya escrito. Las páginas estaban en blanco y lo que sucediera seria lo que el Escribiente de la historia asentaría en los anales de la biblioteca del destino.
Esa situación lo hizo sentirse levemente poderoso. Ser su mismo dueño, ser su misma fuerza, lo lleno de tranquilidad. Yo lo seguía sin quererlo, producto de la fuerza de mi visión, seguía los pasos del guerrero como una sombra, su andar imponente por las calles, sin cansarme de esfuerzo era observador de su furia, de su paz.
Una ruta desierta, llena de cosas que no importaban, una ruta tal vez de otra visión lo llevó a encontrarse con lo que estuvo buscando por años.
La enfrentó, se acercó y clavó una rodilla en el piso, se arrodilló frente a ella, una residenta guerrera de noble cuna, hermosa como pocas, pero para él la más hermosa de todas y eso es lo único que vale a veces. Yo estaba detrás de él observando en silencio, pero con ganas de gritar presagios y era inútil porque ninguno percibía mi presencia.
Digo se arrodilló y con su daga –la tomó con las dos manos- y una fuerza motivadora, la del sacrificio, se abrió el pecho en dos, sentí el filo cortar la carne y vi que con su mano tomó su corazón y se lo entregó a ella, mientras le contaba un sortilegio y le ofrecía una canción. Ella tomó la preciada ofrenda entres sus manos, sus manos limpias se bañaron de sangre. El corazón comenzó a latir más fuerte.
Ella inclinó su cabeza levemente y le dio un soplido de vida; insuflado, el órgano se llenó de dicha. Yo pude escuchar el sonido del aire saliendo de sus pulmones, pude sentir el cambio de latido del corazón, tantos años de la última vez.
Pero ella inmediatamente estiro los brazos, sus blancas manos chorreaban la purpura sangre y como haciendo equilibrio, el corazón empapado de sangre latía… se lo devolvió al guerrero. Él entendió el por qué, supo, leyó sus ojos, vio las lagrimas que retenía. Tomó su corazón y en silencio sabiendo que la Magia estaba aún viva, se lo colocó en su pecho. El charco de sangre casi había llegado hasta mis pies y temiéndome mojar con la sangre roja de los secretos nunca contados, di un paso atrás, mas por respeto que por no querer ensuciarme.
Se abrazaron, se abrazaron un momento eterno.
La visión termino allí bruscamente.
Consultados los sabios, algunos afirman que vieron partir al guerrero en caminos inciertos,  que nunca más se lo vio por el lugar, también cuenta que nunca más pudo dar su corazón y que su herida sigue abierta pero no le duele. Sin embargo otros sabios aseguran que el abrazo no termino y siguen unidos, sin intención de cambiar la historia.
Los inquisidores y realistas, afirman que el capricho del guerrero es infundado y que su imbecilidad es suprema al punto de arrastrar todo un fin del mundo bajo sus estúpidas condiciones. Nada y poco se sabe de ella, porque afirman algunos gentiles que él la protege de inquisiciones y hechizos.
Le pregunté al Escribiente de la humanidad si podía leer algo sobre el hecho, me afirmó con una sonrisa sospechosa que ese capítulo jamás se había escrito en los anales de la humanidad.
–Ni en este, ni en el otro Universo –Agregó.

martes, 29 de enero de 2013

Vida Viviré Viajando




Intro - Adelanto

La vida es música, la música trae verdades, una verdad viajera que la empuja el viento, en un viaje, arriba del camino, sobre la ruta. Al viajar con la ruta frente tuyo, vas en silencio, escuchando tu alma, y la melodía del viento. Adelante hay amigos, atrás te esperan más amigos.
La vida es música, Algunos solo la escuchan, la usan para salir a bailar o solo para tapar el silencio. Otros, la vivimos.
Ahí van…
Las tres líneas uniéndose allá en el horizonte oscuro y las luces ven venir mas camino, van buscando más horizonte. Eso está bien.
Las tres líneas se van uniendo a velocidad de ilusiones en el horizonte, que se abre de apoco, que invita aventurarse a lugares donde el espíritu es el único que entiende y el único parámetro para razonar tanta locura… algunos también lo llaman Rock,
La Ruta, esa mágica criatura que une pueblos, ciudades, historias, amigos. Subirse a ella es tan mágico como peligroso, adictivo.
Esto está bien, es lo que quise desde hace mucho. Ya no le tengo miedo a la muerte, solo quiero que la mía tenga sentido, Estoy escribiendo con la ruta por debajo de mis pies “de ahora en mas viviré viajando lejos de todo lo que me hace mal” o sea, escribo con la ruta y la noche por paisaje, por escritorio.
¿De qué va a servir todo esto sino?
Esta es la historia de un gil con inmensa suerte de salir a girar con La Mancha de Rolando.
Aquí termina la primer entrada de bitácora, aquí comienza el Viaje…