miércoles, 8 de enero de 2014

Daga (reversión 2021)


Daga


   Los presentes estaban observando, como si de un Juicio Final se tratara.

   -No tengo miedo, y mi Fe mueve las montañas dije convencido.

   Tomé la daga. Mi amada me sonrió convencida y admirada.

   -Yo tampoco tengo dudas dijo.

   Clavé la daga en su pecho, inmediatamente me percaté que había calculado mal el golpe. Ella abrió los labios en un suspiro apagado, sordo, sin ruido; había sentido el frio filo en su corazón.

   Miré tres veces la empuñadura de la daga hundida y luego su rostro. La abracé.

   -Debo estar soñando pensé-, debo estar soñando

   Me asusté y mi sueño se hizo pesadilla.

   La abracé fuerte y de una súbita sacudida me desperté.

   Estaba abrazando a mi amada, ella dormía, parecía tener un hermoso sueño, ya que dibujaba una sonrisa. Acaricié el rostro mis dedos tenían sangre.

   Me incorporé en la cama, no había arma, ni daga, ni espada, ni cuchillo. Las sabanas estaban empapadas de sangre. Ella sin vida.

   Cuando terminé de redactar esto, seguía llorando.