Soy una mezcla de todas las fantasías juntas, la mentira que más te
gusta.
Soy lo que siempre quise ser y no podemos negarlo
Encontrame en las calles
-Creo que disfrutamos como nunca de un recital, quizás el mejor de
todos.
-¿Y qué es lo que lo diferencia de todos los demás?
Pensé unos segundos –Yo, sin duda yo, antes era otro, aunque siempre
soy el mismo.
Buenos Aires natal, me recibió de otra manera a la que siempre me
recibe. Otra vez muchos amigos, paseos y
compromisos con cosas de hace años.
Con amigos aprendiendo en charlas…
Con espacios y museos emocionado…
Con reencuentros de miles de años…
Con viajes a Júpiter y futuras premios nobel…
Con la misma banda 25 años después…
Con amigos aprendiendo en charlas…
Desde el folclórico ballet nacional con gente que sabe de estas cosas…
Con espacios y museos emocionado…
Aconsejo, como a mí me lo hicieron hace unos años y me lo mencionaron
otra vez aquí, visitar el museo de Bellas Artes. Un hermoso lugar donde la
belleza de la humanidad se manifiesta en arte, con increíbles logros visuales
que estimulan al palo tu corazón. Estaré viejo, pero tuve que retirarme antes
de emocionarme más.
Viajando en el tiempo por lugares que uno no visitaba hace años.
Con reencuentros de miles de años…
En un bar de la vida, por tiempos perdidos donde se juega ajedrez, pin
pon y billar en hora de la madrugadas sentados a mis lados estaba un compañero
de secundaria y otro compañero de primaria ¿Acaso eso no es inmensa suerte?
Las futuras premios nobeles nos abrieron la cabeza cual ratones de
laboratorio para contarnos lo importante que es usar ratones de laboratorio
para que los abuelos, tíos, padres y amigos sigan estando acá acompañándonos…
Gente que ayuda a gente, en silencio.
En ese mismo bar, nuestra poderosa aura adquiere pasajes exclusivos a
Júpiter, los refutadores de leyendas dirán que el viejo loco solo nos vendió
dos lapiceras, pero esa es la fachada de tan importante emprendimiento
intergaláctico.
También encontramos a primos perdidos, de ese árbol llamado familia que
ni los hachazos del tiempo lo derriban.
Con la misma banda 25 años después…
Rata Blanca tiene 25 años, se juntaron nuevamente todos sus integrantes,
nosotros hace 23 los seguimos a todos lados.
Ahí estuvimos en un repaso de casi toda una vida con las canciones que
nos acompañaron en cada salida a la calle, en cada abrazo en la noche.
Y confirmar una cosa, es imposible arrepentirse del camino elegido.
“No seré uno más, Rock and Roll, vos me diste libertad”