Aquella tarde en el desierto que Saulo quedó ciego.
Ese día que se corrieron las cortinas en la tierra de Oz.
Aquella noche en qué el chaman supo que los dioses no le hablaban con su conjuro de hierbas.
La noche que te diste cuenta que ya no me querias.
Ese puto instante que recapacite qué solo eras un amigo mas terrenal que cualquiera de nosotros.
El día que te des cuenta que muchas veces estuviste equivocado...
(*)fragmento
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